El Archivo del Monasterio de la Santa Cruz de Jaca y del Monasterio de San Benito de Zaragoza se traslada al Archivo Histórico Provincial de Huesca. El Gobierno de Aragón ha firmado este lunes un contrato de comodato con la congregación monástica de Santa Hildegarda destinado a garantizar la adecuada conservación, protección y difusión del Archivo del Monasterio de la Santa Cruz de Jaca (Benitas), que incluye también documentos de San Juan de la Peña, tras el traslado de las monjas a Alba de Tormes.

Acuerdo para la conservación, protección y difusión del Archivo del Monasterio de la Santa Cruz de Jaca (las Benitas)
El Gobierno de Aragón y la Congregación monástica de Santa Hildegarda han formalizado un contrato de comodato destinado a garantizar la adecuada conservación, protección y difusión del Archivo del Monasterio de la Santa Cruz de Jaca (Benitas), que incluye también documentos de San Juan de la Peña. Se formalizará además otro comodato con el Archivo del Monasterio de San Benito de Zaragoza, que cuenta con los fondos del Monasterio de San Benito de Calatayud y del Monasterio de la Encarnación de Corella (Navarra). Toda esta documentación histórica será custodiada en el Archivo Histórico Provincial de Huesca, centro de titularidad estatal gestionado por la Administración autonómica.
Como recuerda el Gobierno de Aragón, este acuerdo constituye un hito relevante en la cooperación institucional entre la Administración pública y las entidades religiosas en materia de protección del patrimonio documental. El comodato permite articular una fórmula jurídica que, respetando plenamente la titularidad de los fondos por parte de los Monasterios de Jaca y de Zaragoza, facilita su conservación en instalaciones especializadas que garantizan las condiciones óptimas de seguridad, control ambiental, tratamiento archivístico y acceso regulado a la documentación.
Proteger un legado documental de incalculable valor histórico y cultural
La firma del convenio responde a un objetivo compartido: proteger un legado documental de incalculable valor histórico y cultural, asegurar su transmisión a las generaciones futuras y favorecer su estudio por parte de la comunidad investigadora. Tanto el Gobierno de Aragón como la Congregación benedictina comparten la convicción de que el patrimonio documental constituye un bien de interés general cuya salvaguarda exige la colaboración entre instituciones.
Para el Gobierno de Aragón, el acuerdo supone un avance significativo en su política de preservación del patrimonio documental aragonés, consolidando su papel como depositario de la memoria colectiva de Aragón. La incorporación de este archivo monástico a un centro de titularidad pública permite aplicar criterios archivísticos normalizados, desarrollar labores de descripción técnica, garantizar medidas avanzadas de conservación preventiva y facilitar el acceso a investigadores y ciudadanos en condiciones adecuadas.
Además, se digitalizarán los documentos más destacados y se difundirán en un portal monográfico dedicado a los fondos benedictinos dentro de DARA, el sistema de difusión del patrimonio documental aragonés a través de internet. Esto favorecerá nuevas líneas de investigación y proyectos académicos.
La Comunidad de las Benitas de Jaca
Como explica la madre Rosario del Camino, apoderada de la presidenta de la Congregación Monástica de Santa Hildegarda -sor Maria Ángeles Villena-, en el caso del archivo de las Benitas de Jaca -al igual que en el caso de Zaragoza- «la propiedad de los archivos no cambia. Sigue siendo de la de Santa Cruz de Jaca, que ahora se integra en la comunidad de Alba de Tormes».
En este sentido, recuerda que «la comunidad de las Benitas de Jaca está en un proceso de fusión con las hermanas de Alba de Tormes». Una vez «ya integradas allí las monjas», el siguiente paso era «el cuidado del patrimonio histórico y cultural que la comunidad ha ido generando durante toda su vida. El primer paso que estamos dando hoy, y que para nosotras es muy importante, es este acuerdo con el Gobierno de Aragón y depositar el archivo de Santa Cruz de la Serós en el Archivo Histórico Provincial de Huesca. Y del mismo modo, el Archivo de San Benito de Zaragoza, que estaba aquí en depósito custodiado por las Benitas», añade Rosario del Camino.
«Documentos muy importantes vinculados a ese Aragón legendario que es tan importante para comprendernos a nosotros mismos»
«Son documentos muy importantes vinculados a ese Aragón legendario que es tan importante para comprendernos a nosotros mismos», explica, por su parte, el director general de Cultura, Pedro Olloqui. Este lunes se trasladaba a Jaca para firmar el documento en el Monasterio de las Benitas.
«Aragón tiene un hecho diferencial, que recoge nuestro Estatuto de Autonomía, que está vinculado a nuestra historia y nuestro patrimonio. Porque desde ellos es donde se comprende nuestro inconsciente colectivo. Nuestro sistema de creencias y valores que determina cómo somos los aragoneses. Y que está vinculado a una forma de poder donde las instituciones menores crearon las instituciones mayores», añade. «Jaca tiene un valor simbólico legendario a la hora de entender cómo es Aragón» y en este contexto, asegura, «el Archivo Provincial de Huesca tiene un papel esencial, porque es donde se recoge la memoria de esa forma de entender lo que es ser aragonés. Y en definitiva, cómo construir, desde Aragón, la idea de España».
Un momento agridulce por la marcha de las últimas monjas de las Benitas
Por su parte, Juan José Generelo, director del Archivo Histórico Provincial de Huesca, pone en valor el hecho de que la comunidad «ha dejado huella en los documentos desde su mismo origen», en el siglo XI, en San Juan de la Peña. «Son los primeros documentos, que se han guardado con celo durante generaciones de monjas hasta nuestros días. Y eso hay que agradecérselo», añade Generelo.
Para el alcalde de Jaca, «es un día importante», pero también«un momento agridulce», porque todavía «la ciudad de Jaca siente la marcha de la congregación a Alba de Tormes». No obstante, «se están dando pasos. Ese fue el compromiso del Ayuntamiento de Jaca: preservar todo el legado y que se quede la congregación en Jaca, de la manera que sea posible. Y ese patrimonio y ese legado, después de cinco siglos, tiene que perdurar aquí», añade Carlos Serrano.
«Esa labor de conservación, digitalización y divulgación tiene que ser como se está haciendo» y «los fondos tienen que estar donde tienen que estar», apunta el alcalde de Jaca, al tiempo que recuerda que en la ciudad se conservan otros archivos importantes, «como el Fuero de 1077 del Rey Sancho Ramírez». En este sentido, Serrano llama a«la calma y la prudencia».
Para la Congregación benedictina
Para la Congregación benedictina, el depósito temporal de la documentación en el Archivo Histórico Provincial de Huesca le permite asegurar la integridad física de los documentos de sus Monasterios, prevenir su deterioro y disponer de asesoramiento técnico especializado sin renunciar a la propiedad de los fondos ni a su vinculación histórica con la institución. Las comunidades monásticas, responsables históricas de la custodia de importantes fondos documentales, afrontan en la actualidad limitaciones materiales y técnicas que, en este momento, dificultan garantizar por sí solas la preservación integral de este legado.
Este modelo de cooperación permite conciliar la misión espiritual y patrimonial de la congregación con las competencias públicas en materia de archivos y patrimonio cultural. Ambas instituciones comparten la responsabilidad de custodiar un legado que trasciende el ámbito estrictamente religioso para integrarse en la historia colectiva del territorio, de la que ha formado parte activa. La colaboración institucional que se consolida con este acuerdo abre la puerta a futuras iniciativas conjuntas en ámbitos como la digitalización, la investigación histórica, la organización de actividades culturales y la difusión del patrimonio documental.
Contenido de los archivos de las Benitas
El archivo objeto de esta propuesta está constituido, como recuerda e Gobierno de Aragón, por un conjunto de fondos de extraordinaria relevancia histórica, con orígenes y trayectorias diversas, que han llegado hasta la actualidad gracias a su custodia continuada por comunidades benedictinas femeninas.
Fondo del Monasterio de Santa Cruz de la Serós / Benitas de Jaca
Se trata del fondo principal y nuclear del archivo. Documenta de forma continua la actividad del monasterio femenino fundado a comienzos del siglo XI en Santa Cruz de la Serós y trasladado a la ciudad de Jaca en 1555, sin ruptura institucional ni archivística. Su cronología se extiende desde el siglo XI hasta el siglo XX.
El fondo incluye documentación medieval en soporte pergamino, así como una amplia serie de documentos en papel de época moderna y contemporánea, con predominio de documentación económica y patrimonial (rentas, derechos, escrituras, censales, treudos, amojonaciones), documentación jurisdiccional y documentación interna de la comunidad. Esta documentación da razón de la participación e intercambio con el conjunto de la sociedad aragonesa, así como de la capacidad de adaptación de las comunidades a distintas circunstancias históricas.
Entre los documentos singulares destacan un antifonario del último tercio del siglo XII, un conjunto de 60 pergaminos comprendidos entre los siglos X y XVII, y una serie muy completa de cartas de profesión monástica desde el siglo XVI al XX-XXI.
Fondo del Monasterio de San Juan de la Peña
Este fondo corresponde a la parte del archivo pinatense que, tras los procesos desamortizadores del siglo XIX, no fue incorporada a los grandes depósitos estatales y quedó bajo custodia de la comunidad de las Benitas de Jaca.
La documentación conservada, organizada en varias decenas de unidades de instalación, incluye libros y expedientes de gran valor para el conocimiento de la historia del monasterio en época moderna, como un libro de gestis o actas capitulares, y un libro de fábrica, recopilaciones de correspondencia, inventarios desamortizadores y cabreos de rentas. Su incorporación en comodato permitiría completar series ya conservadas en el Archivo Histórico Provincial de Huesca y el Archivo Histórico Nacional.
Fondo del Monasterio de San Benito de Zaragoza, con Calatayud y Corella
En este conjunto documental se incluyen los fondos de los monasterios benedictinos femeninos de San Benito de Calatayud, (que se trasladó a Zaragoza), Zaragoza y de La Encarnación de Corella (que se fusionó con el de Calatayud), que fueron el origen del Monasterio de San Benito de Zaragoza en el siglo XX.
El fondo de Calatayud, mayoritario, conserva documentación desde el siglo XVI, con abundantes libros de gobierno interno, elecciones, profesiones, defunciones y una muy rica documentación económica y patrimonial. El fondo de Corella documenta la vida del monasterio desde su fundación en 1669 hasta época reciente e incluye, además, documentación personal de especial interés histórico vinculada a sus protectores.
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