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Ansó y Sabiñánigo, unidos por la lectura

Ansó abría sus puertas a un singular encuentro de miembros de clubes de lectura de bibliotecas rurales. El club de lectura de la localidad compartió una agradable jornada de convivencia con el club de lectura de Sabiñánigo.

Encuentro de los clubes de lectura de adultos de las bibliotecas rurales de Sabiñánigo y Ansó

El pasado 11 de mayo, los clubes de lectura de adultos de las bibliotecas rurales de Sabiñánigo y Ansó -que tengo la suerte y el privilegio de coordinar desde la sede en Jaca Unpuntocurioso Aragón-, nos encontramos en Ansó. Veintiséis personas (de treinta y ocho que somos entre ambos grupos) disfrutamos de un día repleto de palabras, emoción, gastronomía…  pasado y presente de un lugar situado en el límite occidental de la comarca de la Jacetenia.

Un encuentro unido por un punto lector que es a la vez otras muchas cosas, pero sobre todo, pertenecer al Club de lectura de la Biblioteca de tu pueblo.

Un día increíble que comenzó a las diez de la mañana cuando, desde Sabiñánigo, nos subimos al autobús (contratado por las veinte mujeres que componen el Club de Lectura de Adultos de Sabiñánigo) que nos llevó hasta Ansó. Allí nos esperaban con los brazos abiertos el Club de Lectura de la Biblioteca de Ansó, que nos tenía preparado un día perfecto con multitud de propuestas culturales muy interesantes.

Cultura, patrimonio, gastronomía… y lectura

La primera parada fue el Museo del Traje de Ansó (gestionado por el Ayuntamiento de Ansó y ubicado en la ermita de Santa Bárbara). Una visita guiada por Natalia donde compartió con todas nosotras todo un símbolo de la historia, la cultura, las tradiciones y los actos religiosos que guarda el traje tradicional del valle de Ansó y  permite además, conocer de manera más precisa la vida y costumbres de sus habitantes. Su identidad cultural.


Después, desde el museo, nos trasladamos al Centro de Interpretación del Parque Natural de los Valles Occidentales  (que se encuentra justo al lado, en la misma calle) donde poder descubrir y encontrar información sobre el entorno, la flora, la fauna, los senderos y los rincones más emblemáticos de una de las zonas naturales del Pirineo Aragonés. 

Una vez finalizada la visita en el centro de interpretación, Isabel, mujer emprendedora en el medio rural con su empresa Latido Pirineo, nos transportó (como una máquina del tiempo), al pasado de un Pirineo vivo y muy presente, a través de historias, leyendas, creatividad y curiosidad. 

Velada literaria en la Biblioteca de Ansó

Una mañana como podéis leer sin parar. Llegó el momento de comer y allá que fuimos, al restaurante del Camping Valle de Ansó. Qué indecisión a la hora de elegir qué comer. Todo estaba… ¡buenísimo!

Y, para terminar nuestro encuentro, velada, cita literaria… llamarlo como queráis, llegó el momento de la tertulia literaria que no podía ser en otro sitio que la Biblioteca Rural de Ansó, donde hablamos de libros, de qué supone para cada uno de nosotros  formar parte de una club de lectura, del día tan maravilloso compartido… 

Podría decir muchas cosas, pero es difícil poner palabras a un encuentro tan emocionante vivido el 11 de mayo. Fecha que quedará como punto de inicio y punto seguido de un largo camino conjunto que compartir, por todo lo que significa para quienes formamos parte de esta simbiosis lectora y mágica.

De manera personal quiero dar las gracias a Yolanda (bibliotecaria Biblioteca Rosa Regás de Sabiñánigo) y a María José (técnico de Cultura del Ayuntamiento de Sabiñánigo) por confiar en mí, en mis capacidades y trabajo (cuando ni yo misma lo hacía) para coordinar el Club de Lectura de Adultos de su biblioteca y pueblo.

Gracias a todas las personas (tanto las que ya no están, como las que permanecen) por acogerme con los brazos abiertos y darme la oportunidad y el regalo de formar parte de vuestra familia lectora. Gracias a Rosa (bibliotecaria de la Biblioteca de Ansó) por confiar también en mí; en el trabajo de Unpuntocurioso Aragón para coordinar, también, el Club de Lectura de Adultos de la Biblioteca de Ansó y conocer a todas las personas tan bonitas que forman parte de él.

Emprender en el medio rural

Emprender, según la Real Academia Española (RAE) es ‘Acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro’. Después de diez años en el camino del emprendimiento, de los cuales cinco son el medio rural (ha sido cómo empezar desde cero), sigo diciendo que emprender no es fácil; tiene luces y sombras; es estresante y fascinante; exige mucho trabajo, esfuerzo, responsabilidad y planificación, entre otras muchas cosas. Sin embargo, aquí estoy.

Creo que quiénes estamos en este mundo nunca dejamos de ‘comenzar’ por nuestras mentes inquietas y curiosas. Así somos. Así soy y así seguiré, nunca cambiaré (como decía la canción de Alaska). Pero, independientemente del tiempo que me quede como autónoma (insisto no es fácil y muy agotador) agradezco infinito el haber tenido la valentía y la capacidad de seguir caminando en el maravilloso mundo de la promoción de la lectura y la creatividad, de llegar hasta el Pirineo Aragonés, encontrarme en el camino a todos los seres curiosos (niños y niñas, familias, bibliotecarias, personal de la Administración Pública…) con los que me estoy topando y, en particular, con todos vosotros, por formar una gran familia lectora y dejarme ser parte de ella, ya que me encuentro como en casa. 

La vital importancia de las bibliotecas y la lectura en el medio rural

También quiero decir que no sé si parte de la población podría vivir sin ellas y si somos conscientes de la vital importancia de las bibliotecas y profesionales bibliotecarios en medios rurales.

Las bibliotecas en general y las bibliotecas rurales en particular, no son depósitos de libros; ni espacios muertos; ni tampoco un elemento residual del sistema bibliotecario y cultural (no tenemos que olvidar nunca que las bibliotecas rurales constituyen la gran mayoría en nuestro país). Son hogar, espacios vivos que tienen un vínculo que va más allá de la lectura,  vínculo emocional con todas las personas que la habitamos ya sea siempre, de paso, de manera casual o por tropiezo. Siempre acoge con los brazos abiertos.

Administraciones Públicas, Ayuntamientos de zonas rurales… apoyar la cultura lectora. Como decía el escritor Miguel Delibes: ‘Un pueblo sin biblioteca es un pueblo sin alma’. Las bibliotecas públicas en entornos rurales no sólo no son un lujo prescindible, son el centro neurálgico del que todos formamos parte. 

Por Soraya Herráez González. Cofundadora de Unpuntocuriso y responsable de la sede en el medio rural de Unpuntocurioso Aragón. Fotos de Elena, de Casa Baretón

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