Iñaki Bergera se asoma a la historia escondida de la Línea P; en concreto, a los búnkeres del Sector 23 que todavía se conservan a una altitud de entre 880 metros (Biescas) y 1875 metros (Formigal) en el Alto Gállego. Y la comparte en una exposición que podrá visitarse en la Diputación Provincial de Huesca hasta el próximo 10 de mayo. Para realizar el proyecto, el autor buscó, geolocalizó y fotografió las 185 obras existentes. Historia, naturaleza, arquitectura y patrimonio en una propuesta muy interesante.

La Línea P y los búnkeres del Alto Gállego
La Organización Defensiva de los Pirineos, conocida popularmente como Línea P, es la barrera militar que el régimen del general Franco planificó y construyó parcialmente al finalizar la Guerra Civil. Tenía el objetivo de blindar la cordillera y repeler cualquier posible incursión de tropas extranjeras. Ahora, el fotógrafo, arquitecto e investigador Iñaki Bergera se asoma a la historia escondida de la Línea P en una exposición que se puede visitar en la Diputación Provincial de Huesca hasta el próximo 10 de mayo.
Como explica Bergera, su proyecto sobre la conocida coloquialmente Línea P encaja a la perfección en su trabajo, desde hace más de 20 años, de abordar la relación entre las construcciones y los espacios en el territorio en el que se encuentran.
«Para mí, los búnkeres lo tienen todo: arquitectura y cuestiones que tienen que ver con la tipología constructiva; territorio, en medio de la naturaleza; y todos los elementos relacionados con el análisis arquitectónico», como son materiales, luz o diseño, señala el autor, que también pone el foco en el abandono que sufrieron estas infraestructuras.
Patrimonio histórico y arquitectónico del Alto Gállego
Iñaki Bergera recuerda que «los búnkeres se comenzaron a construir a partir de una Instrucción en el año 44. Se dejaron de construir en torno al 52. Los militares, durante sucesivas operaciones de inventariado, fueron tapiándolos y protegiéndolos. También realizaron informes de su estado de conservación. Hasta que en la Transición, tras la muerte de Franco, se abandonaron». A pesar de no haberse utilizado nunca, los búnkeres, sin duda, forman parte del patrimonio arquitectónico e histórico del Alto Gállego.
A partir de 1944 se excavaron cerca de 5.000 asentamientos (de los casi 10.000 previstos en la Línea P). Para ello se emplearon miles de toneladas de cemento y hierro. Divididos en Sectores -el 23, en el valle del Gállego-, Núcleos de Resistencia, Puntos de Apoyo, Elementos y Subelementos, se distribuyeron estratégicamente en función de la orografía para garantizar que quedaba cubierto el campo de tiro de las distintas tipologías armamentísticas.
Finalizada su construcción en 1956, no siempre en coherencia con lo planificado y envuelta en un paradójico secretismo, la actuación quedó definitivamente abandonada a partir de 1976 sin haber entrado nunca en uso. Partiendo de la constatación del valor patrimonial y arqueológico de esta ambiciosa operación defensiva -anacrónica prácticamente desde el momento mismo de su construcción-, el proyecto fotográfico de Iñaki Bergera persigue un análisis de los valores visuales que se derivan de su rigurosa documentación.
El Sector 23 en el valle del Gállego
La Instrucción C-15, firmada el 23 de agosto de 1944, estructuraba geográficamente la Organización Defensiva de los Pirineos a partir de las antiguas regiones militares: IV Cataluña, V Aragón, VI Navarra y País Vasco. Aragón se dividía en cinco Subsectores desde el valle de Ansó hasta Benasque, siendo el Sector 23 el correspondiente al valle del Gállego, el más importante junto con el valle del Aragón por su inmediata conexión con Francia.
Los sectores se organizaban mediante Núcleos de Resistencia (NR). En este Sector se planificaron inicialmente cinco NR desde la zona fronteriza hasta la ermita de Santa Elena, añadiéndose después un sexto NR en tierra de Biescas y Gavín, según la siguiente numeración y denominación: NR 110 El Furco, NR 109 Sallent, NR 108 Las Grampas, NR 107 Panticosa, NR 106 Hoz de Jaca, NR 120 Biescas.
A partir de 1945 se construyeron en este Sector 23 un total de 213 asentamientos, menos de los previstos inicialmente. Muchos de ellos se han destruido o permanecen sumergidos bajo los pantanos de Lanuza y Búbal. Para llevar a cabo el presente proyecto, el autor ha buscado, geolocalizado y fotografiado las 185 obras existentes actualmente en el Sector 23, situadas a una altitud de entre 880 metros (Biescas) y 1875 metros (Formigal).
Actividades didácticas para centros educativos
Para acceder a los contenidos de la exposición se ha diseñado un programa didáctico que se adaptará a las necesidades de los diferentes públicos.
Actividades didácticas para centros educativos. La duración de la actividad será de 60 minutos y se adaptará al horario lectivo y a los currículos de cada uno de los ciclos educativos.
- Educación Infantil y primer ciclo de Educación Primaria.
- Segundo y tercer ciclo de Educación Primaria.
- ESO y Bachillerato.
Visitas para público con necesidades especiales. Visitas guiadas para grupos organizados
Actividades para familias, para niñas y niños de entre 5 y 12 años. Es necesario reservar plaza.
- Sábado, 25 de abril de 2026 (12.30hs)
Visitas guiadas para público individual
No es necesaria reserva previa. Las visitas comenzarán a las 12.30hs.
- Domingo, 12 de abril de 2026hs
- Domingo, 26 de abril de 2026hs
- Domingo, 10 de mayo de 2026hs
Todas las visitas y talleres propuestos son gratuitos.
Para participar en las actividades, así como para obtener más información:
didactica@dphuesca.es / teléfono 636 52 70 37
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