El aviso al 112, a las dos de la madrugada, se originó al darse cuenta el propietario de la vivienda de que seguía saliendo humo de la chimenea a pesar de que ya se había apagado hacía un rato.
El equipo de emergencia comprobó, a su llegada, que se había quemado la parte ornamental de la chimenea, situada en la planta baja del inmueble, provocando el humo y procedió a sofocar el pequeño fuego, desmontando el recubrimiento del hogar donde se encontraba el foco del incendio que llenaba de humo buena parte de la casa, ascendiendo desde la planta baja. Las labores de extinción duraron poco más de una hora. No se produjeron más que daños materiales y no hubo que lamentar, por lo tanto, ninguna lesión ni afección personal.
