«Lo que marca la diferencia absoluta del Ejército español con el de otros países es el soldado español», especialmente, por su «capacidad de empatía», asegura el general Luis Cepeda, jefe de la División Castillejos y Representante Institucional del Ejercito de Tierra (RIET) en Aragón. Desde Huesca, el general Cepeda está al mando de la unidad con mayor potencia de combate del Ejercito de Tierra y la única con capacidad desplegable, inmersa en estos momentos en el reto de consolidar la estructura de Cuartel General de Mando de Componente Terrestre que liderará la participación española en operaciones multinacionales en el horizonte de 2027.

General Cepeda, jefe de la División Castillejos: «Mandar la División Castillejos es una satisfacción enorme, pero también es un desafío»
«Mandar la División Castillejos es una satisfacción enorme, pero también un desafío. Por un lado, supone tener el mando directo de las principales unidades de combate que tiene ahora mismo el Ejército de Tierra. Y por otro, tenerlo también del Cuartel General de una División desplegable. En caso de que España necesitase desplegar una unidad tipo división, esa sería la División Castillejos, con su puesto de mando para conducir operaciones donde fuese necesario», explica el General Luis Cepeda, jefe de la División Castillejos desde enero de 2025.
Lo hace en un momento importante, donde la División Castillejos se encuentra inmersa en el reto de consolidar la estructura de Cuartel General del Mando Componente Terrestre para la Fuerza de Reacción Aliada (ARF) en el horizonte 2027.
La ARF es una fuerza multinacional generada recientemente en el ámbito OTAN para dar respuesta a la nueva situación geoestratégica internacional. Destaca por su carácter operativo y su flexibilidad, con capacidad para desplegar en cualquier momento y cualquier parte del mundo. No solo en situaciones de conflicto, sino también de crisis por otras causas, como pueden ser catástrofes naturales.
La División Castillejos en la provincia de Huesca
En este contexto, la sociedad oscense es cada vez más consciente de la importancia que tiene albergar la unidad con mayor potencia de combate del Ejercito de Tierra y la única con capacidad desplegable.
«Va calando poco a poco y en la provincia va habiendo cada vez una mayor conciencia de lo que significa tener aquí un Cuartel General de División. En Huesca ha habido presencia militar históricamente, aunque la División Castillejos lleva aquí desde 2020. Nosotros percibimos que cada vez hay más interés, ya no solo por parte de los medios de comunicación, sino también por parte de instituciones, organismos y entidades», señala el general.
El origen de la División Castillejos se remonta a la creación de la Fuerza de Acción Rápida, en enero de 1992. Fue concebida para dar respuesta a la necesidad de contar con «un instrumento ágil y flexible ante situaciones de crisis». En 2006, su denominación pasó a ser Fuerzas Ligeras, denominación que conservaría hasta 2017, cuando adopta su actual denominación: División Castillejos. Hoy es la unidad con mayor potencia de Combate de toda la Fuerza Terrestre. Y por consecuencia, de todo el Ejército de Tierra.
La evolución desde 2020
Ya con cierta perspectiva, es el momento de repasar la evolución que ha experimentado la División Castillejos en los últimos cinco años.
«El primer desafío al que tuvo que hacer frente el Cuartel General de la División en 2020, cuando llegó a Huesca, fue el derivado del propio traslado. De una unidad militar que cambia de plaza siempre supone una situación de adaptación, donde hay que volver asentar las plantillas de personal, infraestructuras… En la siguiente etapa, el Cuartel General de la División recuperó su capacidad de operar, de planear y conducir operaciones en nivel División, consolidándose cada año a través del ejercicio Toro.
Ahora, el desafío está en la constitución de un Cuartel General de Mando Componente Terrestre para la Fuerza de Reacción Aliada en el horizonte de julio de 2028. Ello significa que si, entre julio de 2027 y julio de 2028, si la OTAN necesita desplegar una fuerza de reacción aliada a cualquier lugar del mundo, las fuerzas terrestres van a salir de aquí, del Cuartel General y de la Brigada Rey Alfonso XIII II de La Legión, que es la unidad que proporciona la mayor potencia de combate», recuerda el general Cepeda.
Mando Componente Terrestre es una estructura distinta de división, a un nivel superior, con otras capacidades y cometidos diferentes. Hasta el 20 de marzo, la División Castillejos se encuentra inmersa en una evaluación OTAN, bajo la supervisión de oficiales llegados de otros puntos de España y de otros países aliados que estos días trabajan tras los muros del Acuartelamiento Sancho Ramírez.
La División Castillejos en El momento geopolítico actual
En un momento geopolítico internacional como el actual, es necesario poner en valor la preparación de la División Castillejos. Como explica su jefe, «prever todos las posibles escenarios que se nos pueden plantear es inabarcable. Pero sí que es cierto que siempre hay una serie de situaciones que sí se tienen previstas. No a lo mejor para desplegar en un escenario ante una misión específica, pero sí que se contemplan planes previos para alertar a tus unidades, concentrarlas, dotarlas de material y llevarlas a un puerto o un aeropuerto para ser proyectadas rápidamente donde te pida el mando conjunto». De hecho, ese adiestramiento forma parte de la agenda del día a día de la División.
«Nuestra misión -continúa el general Cepeda- tanto del Ejército de Tierra como de la División Castillejos, es estar preparados y con las unidades adiestradas» para actuar allí donde se les requiera, con rapidez y eficacia. Y cada vez que eso sucede «no se empieza de cero». Hay un importante entrenamiento previo a todos los niveles que es lo que convierte a la División en la unidad con mayor potencia de combate de toda la Fuerza Terrestre. «Es cierto que tenemos que adaptarnos a estas situaciones que pueden surgir, pero previamente tenemos mucho trabajo hecho», reconoce el general Cepeda.
Sobra decir que siempre existen indicadores que preceden a cualquier conflicto. Asimismo, el Ejército de Tierra cuenta con servicios y profesionales cuya tarea se centra en analizar potenciales escenarios donde sería factible el despliegue de las tropas españolas.
«Lo que marca la diferencia absoluta del ejército español con el de otros países es el soldado español»
Desde la experiencia que le proporcionan casi cuatro décadas de servicio, donde ha pasado por numerosos destinos -entre ellos, Estados Unidos, donde trabajó dos años-, participando en seis misiones en el exterior (en escenarios como Afganistán, Irak, Bosnia o Kosovo) y sumando a su haber incontables ejercicios de carácter multinacional, el general Cepeda tiene claro qué es lo que diferencia al Ejército español de los de otros países.
«Puede parecer un tópico, pero es la realidad. Creo que lo que marca la diferencia absoluta del Ejército español con el de otros países es el soldado español, con mayúsculas. Desde el empleo de soldado hasta el empleo de general. Y dentro de esta convicción, lo que creo que nos distingue son dos aspectos: por un lado, la capacidad de empatía y de conexión con el entorno. El español tiene una especie de inteligencia emocional innata que le hace establecer una conexión especial con los colectivos con los que se relaciona en zona de operaciones que no la tienen otros ejércitos. Además, el español también sabe conectar con militares de esos otros ejércitos, con una cercanía que no tienen otros», asegura.
Otra de las señas de identidad del soldado español en la capacidad innata de resiliencia y de proactividad enfocada a la misión. «Siempre encontramos la forma de superar los problemas y de hacer frente a las posibles carencias o deficiencia de recursos en algún momento pudieran existir. Un soldado español puede exponer, lógicamente, en algún momento una necesidad. Pero siempre encuentra la manera de superar un problema y de seguir adelante con su misión», asegura el general Cepeda.
Las relaciones con la ciudad y con el resto de la provincia de Huesca son inmejorables
Para el jefe de la División Castillejos, que no conocía en profundidad el Alto Aragón hasta su nombramiento, las relaciones con la ciudad y con el resto de la provincia son inmejorables. En este sentido, Luis Cepeda hace una llamada a la reflexión para señalar que «a veces parece que la sociedad civil -una terminología muy extendida y totalmente aceptada- es algo contrapuesto a la sociedad militar. Y los militares somos una parte más de la sociedad -recuerda-.
Tenemos una profesión que demanda lo que no muchas profesiones exigen en España, que es poder dar la vida por los españoles. Y eso puede que nos marque. Pero dentro absolutamente de la sociedad, completamente integrados», explica el jefe de la División Castillejos, que confiesa que se ha sentido muy bien acogido desde el primer momento por Huesca y su provincia.
La exigencia de la preparación de los militares españoles
En este sentido, sí que es cierto, y así lo comparte el general, que más allá de los actos institucionales abiertos al público, los desfiles, las juras de Bandera para civiles, los encuentros de bandas de guerra, la participación en la Semana Santa… no siempre trasciende la exigencia de la preparación de los militares españoles.
«Se nos ve poco cuando estamos en el campo de maniobras mojados, sin dormir, sin tiempo para comer porque hay que hacer un adiestramiento de fuego real, en misiones cuando tenemos momentos complicados que nos obligan a vivir en un búnker, con restricciones hasta para hablar con la familia en territorio nacional… esa parte, quizá, es la que menos se conoce», reivindica el general.
Cuando a un militar con una carrera tan extensa como la del general Cepeda se le pregunta por el momento que marcó su trayectoria, la respuesta no es sencilla.«Después de 36 años de servicio, los hitos que han podido definir mi carrera son aquellos momentos en los que he podido mandar unidades, como teniente, capitán, coronel y teniente coronel, y ahora, la División Castillejos. También tuve otros destinos, como en Estado Mayor, pero ninguno como aquellos en los que he podido mandar unidades», señala.
General Cepeda: «Merece la pena servir a España y hacerlo vistiendo un uniforme militar»
No obstante, hubo un hecho que recuerda con especial cariño. Fue el periodo -casi siete meses- entre finales de 2017 y principios de 2018, como jefe del contingente desplegado en Irak. Se trataba de la séptima VII rotación del Ejército español en la misión Inherent Resolve, con la instrucción de las fuerzas iraquíes ante la amenaza yihadista dentro de su propio territorio.
«Fue una experiencia de mando extraordinaria, al frente del Tercer Tercio de la Legión, que me marcó y que siempre recordaré. El grueso del contingente era la unidad que yo mandaba en España, en una zona del mundo con una situación particular en ese momento, que era cuando estaban adiestrándose las unidades iraquíes que iban a completar la toma de Mosul, en poder del Estado Islámico. Tuvo sus momentos difíciles, pero también muy reconfortantes», explica Luis Cepeda.
Momentos como ese son los que forman el carácter del soldado español al que se refiere el general Cepeda. Por eso, no duda en pedir a los que vienen detrás «que mantengan la ilusión, a pesar de los sacrificios que hay que hacer en el día a día. Merece la pena servir a España y hacerlo vistiendo un uniforme militar», concluye el general Cepeda, al frente de la División Castillejos: la unidad con mayor fuerza de combate del Ejército de Tierra.
Por Rebeca Ruiz
Sobre el general Luis Francisco Cepeda Lucas, jefe de la División Castillejos
El general Luis Francisco Cepeda Lucas asumió el mando de la División Castillejos en diciembre de 2024. Casado y padre de dos hijos, ha sido desplegado en seis ocasiones en misiones en el exterior: Bosnia-Herzegovina (1993 y 1997), Kosovo (1999), Afganistán (2007) e Irak (2016 y 2017).
Posee diversas condecoraciones civiles y militares, tanto nacionales como extranjeras. Entre las extranjeras, destacar la Legión al Mérito de EEUU, la Cruz de San Jorge de 1ª clase de Portugal, la Medalla al Mérito en el Servicio Conjunto de EEUU, condecoraciones de la OTAN por participación en las operaciones en Bosnia-Herzegovina, Kosovo y Afganistán, condecoraciones al mérito militar de la República de Irak y de la República de Italia, y al mérito académico de Perú y Ecuador.
El general Cepeda obtuvo su empleo de teniente de Infantería en 1990, con el número 1 de su promoción. Durante sus empleos de teniente y capitán estuvo destinado en el Tercio Alejandro Farnesio 4º de La Legión y en la Bandera de Operaciones Especiales de la Legión, en Ronda (Málaga).
Al ascender a comandante, realizó el curso de Estado Mayor, obteniendo el número 1 del curso, y ocupando destino en el Estado Mayor del Ejército (División de Operaciones), en el Cuartel General de la Fuerza de Acción Rápida y Fuerzas Ligeras, y dos años como alumno en el Centro de Armas Combinadas en Kansas, EEUU.
Como teniente coronel estuvo destinado en el Estado Mayor del Ejército (División de Planes). Posteriormente, tres años como jefe de la VIII Bandera Colon de La Legión en Viator (Almería), y dos años en el Estado Mayor de la Defensa (División de Estrategia y Planes Estratégicos). Como coronel, fue jefe del Tercio Don Juan de Austria 3º de La Legión durante dos años.
Ascendió a general de brigada y durante tres años fue el jefe de la División de Operaciones del Estado Mayor del Ejército, en Madrid, para posteriormente, al ascender a general de división, ser el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Terrestre, en Sevilla, durante dos años, hasta su nombramiento como jefe de la División Castillejos.
Por otra parte, en España, realizó los cursos de Mando de Unidades de Operaciones Especiales, de Unidades Paracaidistas, Buceador Elemental, Buceador de Asalto, Alta Gestión de Infraestructuras y el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. En EEUU completó los cursos Mando y Estado Mayor y Estudios Militares Avanzados y el programa de Inteligencia Estratégica. Ha realizado así mismo cursos en la NATO School en Oberammergau (Alemania) relacionados con operaciones de información y operaciones especiales, y en el NATO Defense College en Roma.
El general Cepeda es doctor en Paz y Seguridad Internacional por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, con la tesis doctoral Estados Unidos tras el 11-S y relaciones cívico- militares: de la Transformación Militar al paradigma de Contrainsurgencia, con la que obtuvo el Premio Defensa en 2017. Su tesis fue publicada por el Ministerio de Defensa. Asimismo, ha realizado en EEUU el Máster en Estudios Generales de Arte y Ciencia Militar (2009), y el Máster en Operaciones de Teatro (2010), ambos por la Universidad de Kansas City (EEUU), siendo autos de ocho artículos en la revista Ejército, así como de diversas publicaciones en la Universidad de Almería y el Instituto Español de Estudios Estratégicos.
ÚLTIMAS NOTICIAS:
- General Cepeda, jefe de la División Castillejos: «La diferencia de nuestro Ejército con el de otros países es el soldado español»
- La Guardia Civil rescata a dos alpinistas y a una esquiadora de montaña en Biescas y Panticosa
- El Jacetano se levanta a costa del Deportivo Sobrarbe
- Claveles y música por las mujeres en el lavadero de la Bajada de Baños de Jaca
- Más allá de una campaña comercial: los empresarios Pirineos Alto Gállego se alían con las emociones