Ansó abre sus puertas de par en par para mostrar su patrimonio y sus raíces en la Exaltación del Traje Típico

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Un momento del Día de la Exaltación del Traje Típico Ansotano. (FOTO: Rebeca Ruiz)

por Rebeca Ruiz

Ansó y sus gentes volvían a captar todas las miradas, como cada último domingo de agosto, y daban lo mejor de sí para mostrar las excelencias y la singularidad de su Traje Típico, en una celebración única que le ha valido el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional (catalogación que ostenta desde 2011). La Fiesta de Exaltación del Día del Traje Típico Tradicional se celebró por primera vez en 1971, gracias a alcaldes pioneros como Juan José López y a otros sucesores.

Su origen, probablemente medieval, lo convierte en uno de los trajes conservados más antiguos de Europa. María Mendiara Navarro y Jorge Puyó, fallecidos en 1986 y 1992, fueron los últimos que lo vistieron de modo habitual a lo largo de sus vidas. Hoy, su uso se limita a celebraciones y actos culturales, alcanzando su máxima expresión cada último fin de semana de agosto.

A primera hora, comenzaban a llegar a la localidad cientos de personas procedentes de los puntos más diversos de la región, incluso de otros lugares de España o de Europa, para no perderse detalle del Día de Exaltación del Traje Típico Ansotano, en una jornada sin igual por sus características. Se trata del único día al año en el que se pueden contemplar, en todo su esplendor, estos ropajes, perfectamente conservados en el ropero (exactamente 82 atuendos, aunque este día salen a la calle muchos más, que guardan celosamente las familias en sus casas, de generación en generación), y que son todo un símbolo de la vida tradicional ansotana, su historia, su cultura y sus raíces.

Este año, el XLVII Día del Traje Ansotano contaba con la presencia de la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales del Gobierno de Aragón, María Victoria Broto, junto al director general de Política Lingüística, José Ignacio López Susín. También participaba en los actos el diputado provincial y alcalde de Canfranc Fernando Sánchez, entre otros representantes políticos regionales, provinciales y ediles de distintos ayuntamientos, junt a otras instituciones. La alcaldesa de Ansó y presidenta de la Comarca de la Jacetania, Montse Castán, volvía a lucir orgullosa el traje típico con el bastón de mando, desempeñando a la perfección su papel de anfitriona.

Así, tras la tradicional cucharada de migas y la visita de las autoridades al Museo del Traje, en la Ermita de Santa Bárbara (donde el artesano de Canfranc Agustín Cano ha donado unas albarcas, reproducción de las que aparecen en una imagen del archivo de Ricardo Compairé y hoy casi desaparecidas), podía disfrutarse de las distintas escenas costumbristas que, por todos los rincones de Ansó, cada año por estas fechas, interpretan los propios vecinos ataviados con los distintos trajes. En torno a un centenar de personas ha participado esta vez luciendo la diversidad de la indumentaria ansotana, ya reconocida por Sorolla y otros pintores de principios del siglo XX y fielmente reflejada por fotógrafos como Ricardo Compairé. De nuevo, los Músicos de la Solana ponían la nota musical a  la jornada y animaban a vecinos y visitantes con sus pasacalles.

El saludo de la alcaldesa y de la consejera María Victoria Broto desde el balcón del Consistorio precedía la entrega del Galardón del Ayuntamiento, que este año recaía en la escritora Elena Gusano por su contribución a la difusión del patrimonio ansotano, y a la presentación de los trajes típicos. Entre otras curiosidades, cabe destacar que alguno de estos atuendos pesa más de 30 kilos, o que se trata de vestimentas confeccionadas y teñidas en los telares que trabajaban en la zona en otras épocas. La misa cantada por la Coral Ansotana y las jotas tampoco podían faltar en esta ocasión, en la que el principal objetivo volvía a pasar por dar a conocer el Traje Típico de Ansó y sus 14 variedades, sin olvidar los complementos de valor incalculable -sentimental, etnográfico y de otra índole, como joyería, adornos, calzado o escapularios- que acompañan a cada una de ellas y la hacen única.

No hay que olvidar que, además de su antigüedad y singularidad, el aspecto más destacado de esta vestimenta tradicional es la extensa variedad de modelos. Había un traje para cada momento y necesidad, como el de bautizá o cristianá, de bautizo; pa diario d’os críos, la vestimenta habitual de los niños; de Periquillo, para la confirmación; de saigüelo coloráu, para la primera comunión de las niñas; de calzón de fiesta, diario con variaciones para la fiesta; de mullé, para los días de fiesta; de treballo de mullé, para las labores diarias; de saigüelo, de misa de las mujeres; de cofradía (lo vestía la mujer que presidía las ceremonias); d’os novios de Iglesia, de novios para la iglesia; de novios de calle, para después de la ceremonia; de padrinos, para acompañar a los novios en la iglesia; o de alcalde: exclusivo para el máximo representante del pueblo.

Todos ellos se convertían en los grandes protagonistas de la gran fiesta etnográfica, social y cultural vivida en Ansó, que ya se prepara para la edición del próximo año.

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Ansó se convertía este domingo en la gran protagonista de la Jacetania con la celebración de la Exaltación de su Traje T…

Posted by Jacetania Express on Sunday, August 27, 2017