La dulzura de la flauta se adueña de Jaca en el Festival Internacional en el Camino de Santiago

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Como decía Hoffmann, la música instrumental es la más romántica de todas las artes ya que su única materia es el infinito. Capriccio Stravagante actuó la noche del pasado jueves en la Iglesia del Carmen de Jaca, en el quinto de los conciertos del XXVI Festival Internacional en el Camino de Santiago que organiza la Diputación de Huesca, un directo que una vez más dio muestra de la gran acústica que guarda esta preciada iglesia, a mayor gloria también de la música.

Las leyes acústicas de los instrumentos de viento propuestas por Pitágoras planearon por Jaca. Porque la flauta dulce —ese instrumento aerófono, de bisel y monocálamo—, hizo las delicias del público asistente a la Iglesia del Carmen. Profesor de flauta dulce en el Conservatorio de Levallois-Perret, Julien Martin comenzó sus estudios en el Conservatorio de Angers. Ya es conocida su participación con Capriccio Stravagante por sus grabaciones discográficas para el sello Paradizo, editorial del grupo.

Director y fundador de Capriccio Stravagante, Skip Sempé es una de las personalidades más prestigiosas en el mundo de la música renacentista y barroca, reconocido por su magnífico sentido del tacto idiomático del clave, más su atenta y fina afinación en la conquista de la variación sonora. Así quedó patente en el concierto de Jaca: pasajes redondos, intensos pero a la vez serenos, con carácter amable y firme. “No tengo la formación ‘clásica’ porque nunca he sido pianista u organista: sólo soy clavecinista -apunta simpático Sempé-. Siempre es un placer tocar para un público como éste, para el que no acostumbras actuar”.

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La Fura dels Baus

La Fura dels Baus y Divina Mysteria, con Free Bach 212, llegan este domingo al Palacio de Congresos de la mano de Miki Espuma y David Cid. La cita es a las 22.30 horas.

La Fura dels Baus es excentricidad, innovación, adaptación, ritmo, evolución y transgresión. Esa esencia tan propia y única la llevó a ser pionera en reconceptualizar dos de los aspectos más importantes de todo arte dramático: el espacio y el público. Así pues, respectivamente, redefinieron el espacio de actuación –trasladándolo a espacios no convencionales– y cambiaron de pasivo a activo el papel del público, rompiendo de esta forma la cuarta pared. La inquietud y la necesidad constante de explorar nuevas tendencias artísticas han desarrollado, mediante un proceso de creación colectiva, un lenguaje, un estilo y una estética propios. Lo que hoy en día se denomina lenguaje furero, que han sabido llevar a diferentes géneros artísticos: el arte escénico, la ópera, el cine o el macroespectáculo. La capacidad de unir y adaptar carnalidad y misticismo; naturaleza y artificio; grosería y sofisticación; primitivismo y tecnología, en cada uno de sus espectáculos, ha conseguido el éxito y el prestigio internacional de La Fura dels Baus.
Miki Espuma (Miquel Badosa) es uno de los seis directores artísticos de la compañía catalana de teatro La Fura dels Baus. Sus colegas en la compañía son: Pep Gatell, Jürgen Müller, Àlex Ollé, Carlus Padrissa y Pera Tantiñá. Miki Espuma ha realizado la composición musical, entre otras, de los espectáculos y proyectos: Accions (1984), Suz/o/Suz (1985), Tier Mon (1988), Noun (1990), M.T.M. (1994), la banda de rock KRAB (1995), Ombra (1997), OBS (2000), Obertura de la Bienal de Valencia (2001), XXX (2002), el 25º aniversario del descubrimiento de las minas de Atapuerca (2003), la ceremonia de apertura de los Juegos Mediterráneos de Almería (2005), del mundial de ciclismo de Mallorca (2007), Orbis Vitae apertura del Festival Chile a Mil (2009) y Los Nadis en la ciudad de Poznan, Polonia (2010).

LOGO_COLOR_HORIZONTALDescripción
Performance-concierto de música y danza, basado en la Cantata profana 212 de J. S. Bach (BauernKantate BWV. 212). Interpretado por el ensemble barroco Divina Mysteria (la obra original completa) más los reprise flamencos de Mariola Membrives y los paisajes sonoros de música electrónica. El trabajo videográfico envuelve músicos, bailaor y cantantes y da sentido y perspectiva a la obra.
Una versión libre de la Baukernkantate (Cantata de los agricultores) BWV.212 de J.S. Bach. Un convite atemporal. Lo burlesco, humorístico. La crítica social. La invitación a los placeres más mundanos. En conjunto, son conceptos que parecen de lo bien lejanos a las expresiones musicales de épocas remotas. Como los encuentros entre diferentes disciplinas y estilos de musicales, los caminos cruzados que amalgaman discursos aparentemente contrastados en un solo movimiento.
Johan Sebastian Bach y su cantata campesina BWV 212 es una arma exquisita para desmontar esta creencia. Esta última cantata conocida es, precisamente, un muestrario de posibilidades diversas que se conectan y construyen una fórmula particularmente plural y efectiva.
Estrenada en un castillo en 1742. Compuesta para un gobernante y recaudador de impuestos que ascendía al poder a quien se elogia y critica su estructura literalmente oligárquica y cohabita en mundos absolutamente paralelos.
Con la utilización de canciones y danzas populares mezcladas con estructuras de corte noble y insinuadoras seducciones los placeres carnales y alcohólicos, Bach nos extiende una mano que cruza 273 años para invitarnos a la mesa, con una cantata que termina en una taberna donde la cerveza es el brebaje unificador. El convite está servido.
La Fura dels Baus y Divina Mysteria atienden como comensales reservando nuevas cruces interdisciplinares, donde las músicas electrónicas, la imagen multimedia, el flamenco y una poética contemporánea del espectáculo quieren resignificar al público actual: un precepto atemporal e inherente a la Cantata de los agricultores BMW 212, el de conmover y deleitar sin barreras ni limitaciones.