Ayudas a 61 truficultores, entre los que se encuentran productores de la Jacetania y el Alto Gállego

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Un productor de la zona de Graus. (FOTO: Gabi Orte)

La Diputación Provincial de Huesca continúa con la línea de fomento de la truficultura en la provincia a través de un nuevo paquete de ayudas al cultivo de la trufa negra, con una inversión cercana a los 450.000 euros y destinada tanto para nuevas plantaciones como para la mejora de las parcelas truferas ya existentes, que rondan las 1.500 hectáreas. Las subvenciones se distribuyen por casi todas las comarcas altoaragonesas, en un total de treinta municipios de todo el territorio, lo que pone de relieve la capacidad de adaptación de la trufa y la posibilidad de su plantación en muchas zonas de la provincia.
La Diputación Provincial de Huesca ha resuelto la convocatoria de subvenciones publicada el pasado mes de abril encaminada a apoyar y proteger el creciente sector de la trufa en la provincia altoaragonesa. En total, la DPH ha destinado más de 350.000 euros repartidos entre 61 truficultores con los que pretende seguir sumando en un esfuerzo conjunto de administración y productores para mejorar una producción con arraigo en la provincia.
Las subvenciones se han repartido en siete de las diez comarcas, entre más de treinta localidades pertenecientes a los municipios de Tolva, Perarrúa, La Fueva, Graus, Capella, Sabiñánigo, Viacamp-Litera, Loarre, Azanuy, Baells, Sopeira, Santa Liestra y San Quilez, Casbas, Canal de Berdún, Ayerbe, Biscarrués, Santa Cilia, Berdún, Estadilla, Veracruz, Foradada del Toscar, Aínsa-Sobrabre, Peralta de Calasanz, Olvena, Bárcabo, Santorens, Hoz y Costeán, Benabarre, Valle de Lierp, Berbegal y Loporzano, demostrando la versatilidad de un hongo que tiene capacidad para adaptarse a distintos terrenos.
Las subvenciones están divididas en dos líneas de acción: por un lado se han destinado veintinueve ayudas destinadas a mejorar la producción de las plantaciones ya existentes y, por otra parte, se han adjudicado treinta y dos ayudas a la creación de nuevas. En detalle, han sido objeto de estas ayudas para las nuevas plantaciones los gastos derivados de la realización de inversiones para la instalación de cercados. Y en el caso de la línea de mejora, todos aquellos relacionados con sistemas de traída de agua o almacenamiento y los derivados de la distribución de riego. Además, en ambos casos, se incluyen también los trabajos de maquinaria y herramienta propios aportados por el titular de la plantación. La cuantía total de las subvenciones alcanza este ejercicio los 356.180 euros y permitirá la inversión de cerca de 450.000 euros al sector trufero.
El cultivo de la trufa negra en el territorio altoaragonés se ha ido incrementando en los últimos años y en la actualidad ronda las 1.500 hectáreas, ya que supone un cultivo alternativo para aquellos terrenos donde el cereal no tiene tanta salida y contribuye a la diversificación de la economía rural.
La truficultura es una actividad que lleva fomentando desde el año 2002 la Diputación Provincial de Huesca, no solo a través de este programa de ayudas sino también mediante acciones formativas destinadas tanto a agricultores como al sector hostelero, para que este también incluya este producto en sus elaboraciones. La promoción tiene su base en la degustación popular trufa-te y la labor de investigación y experimentación en el CIET el Centro de Investigación y Experimentación en Truficultura.

120.000 euros para material informático por los ayuntamientos
Por otra parte, la DPH continúa en su esfuerzo de ayudar a los municipios y a los ayuntamientos a ser más competentes en el mundo globalizado y digital de hoy en día. Es por ello que ha destinado un presupuesto de 120.000 euros, tal como se publica en el BOP de hoy, para que ayuntamientos de todo el territorio puedan actualizar sus equipos informáticos y hacer mejoras en los que todavía están en uso.
En total son 67 los municipios que van a poder disponer de nuevos equipos con los que seguir trabajando. Entre los materiales informáticos más demandados se encuentran sobre todo portátiles y ordenadores de sobremesa, impresoras, copiadoras multifunción, escáneres y discos duros.