Detenido un ciudadano belga en pleno traslado de un laboratorio de marihuana en la frontera de Canfranc

FOTO ARMAS.jpg

Agentes de la Policía Nacional han interceptado, durante la labor que realizan contra la delincuencia transnacional en la zona fronteriza con Francia, el traslado de un laboratorio de marihuana. El ocupante del vehículo controlado ya fue detenido el pasado mes de marzo por acondicionar totalmente un chalet de la costa levantina para el cultivo de este estupefaciente. En esta ocasión transportaba en su turismo diversos utensilios destinados al cultivo y elaboración de la marihuana. El arrestado portaba también en el interior de una caja fuerte una escopeta con los cañones recortados y una pistola adquiridos en el mercado negro, así como un chaleco antibalas y más de trescientos cartuchos de diferentes clases. Además, la documentación de una motocicleta que transportaba remolcada resultó ser falsa y de fabricación casera.

La intervención tuvo lugar el día 11 de junio, durante la labor contra la delincuencia transnacional que realizan los agentes de la Unidad de Extranjería y Fronteras de Canfranc. Estos policías, especializados en la detección de documentos falsos, observaron un vehículo tipo pick-up que remolcaba una motocicleta cuya placa de matrícula belga presentaba pequeñas diferencias con respecto a las características oficiales. Los agentes pararon el vehículo y su ocupante manifestó estar realizando una mudanza a su país de origen, Bélgica. Desde la Sala de Cooperación Policial y Aduanera de Canfranc informaron que el conductor había sido detenido el pasado mes de marzo por disponer un chalet en la costa levantina con todas sus estancias destinadas al cultivo de marihuana.

Por tal motivo, los agentes realizaron un registro a fondo del cargamento del turismo localizando, entre las maletas y enseres varios, diversos utensilios destinados específicamente al cultivo y elaboración de la marihuana, así como dos botes conteniendo 100 gramos de esta sustancia. Asimismo durante la inspección se intervino una caja fuerte que ocultaba en su interior una escopeta con los cañones recortados y una pistola sin documentación, así como un chaleco antibalas y más de trescientos cartuchos de diferentes clases.

Por consiguiente, se procedió a su detención y traslado a la Comisaría de Jaca para continuar las gestiones correspondientes. La investigación practicada permitió averiguar que la documentación de la efectivamente era falsa y de fabricación casera y que el detenido había conseguido las armas en el mercado negro.

El detenido, acusado de delitos contra la salud pública, de tenencia ilícita de armas y de falsedad documental fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Jaca, que dispuso su ingreso en prisión.