La empresa Sargantana, de Canfranc, reconocida con el Premio Medio Ambiente de Aragón 2017

imagenes_FullSizeRender_01637e1e

La empresa Sargantana, de Canfranc, ha sido reconocida con el Premio Medio Ambiente de Aragón 2017. Junto a ella, han sido galardonados el Instituto de Enseñanza Secundaria Zaurín de Ateca, en la categoría académica, y los ayuntamientos de Utebo y Calatayud, en la categoría de administración local.

Sargantana es una pequeña empresa del Pirineo que desde 1987 fomenta el desarrollo sostenible y la educación ambiental en Aragón. Fue pionera y es una de las más veteranas de España en este sector, lo que la ha convertido en un referente nacional en la formación de educadores ambientales y en actividades de educación ambiental para escolares y adultos.

El jurado ha valorado que con su actividad está contribuyendo a mejorar la conciencia ambiental y el acercamiento de la naturaleza del territorio aragonés y muy especialmente de la Comarca de la Jacetania al público.

El instituto de Ateca ha sido premiado por su proyecto Los Lugares de Interés Geológico (LIG) como herramienta de educación y conservación ambiental. Con él pretende dar a conocer y promover la protección del entorno natural más cercano a través de la geología de los LIG ubicados en la Cordillera Ibérica. Por su parte, el Ayuntamiento de Utebo ha destacado por su campaña De viaje con el Reciclaje, en la que se han realizado diversas actividades de concienciación ambiental sobre la prevención de residuos dentro de la Semana Europea de Prevención de Residuos. La campaña de ha apoyado en la participación de los ciudadanos.

El otro ayuntamiento reconocido, el de Calatayud, lo ha sido por su iniciativa continuada desde hace más de ocho años en la celebración de la Semana del Medio Ambiente. Se trata de una campaña de concienciación, dirigida a los vecinos, sobre la necesidad de respetar el medio ambiente inculcando buenas prácticas.

Cada uno de los premiados ha recibido un diploma acreditativo y una estatuilla conmemorativa realizada por un ceramista aragonés. Se trata de piezas originales y realizadas exclusivamente para estos premios.
En su discurso de clausura del acto, el consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad ha destacado el avance que ha habido en el grado de concienciación medioambiental de la sociedad, que ya ha entendido que no se puede pedir desarrollo “a cualquier coste”.

Olona ha indicado también que, aunque queda mucho por hacer, es un momento para el optimismo y para la política, que es de donde se han de articular respuestas a las contradicciones que en ocasiones se producen entre los ámbitos económico, social y medioambiental.

El consejero ha agradecido, por otro lado, al movimiento medioambientalista la labor realizada desde hace mucho tiempo –“gracias a él estamos donde estamos”– y ha reconocido que igual que el progreso social necesitó en su momento de un radicalismo social, el progreso medioambiental ha necesitado del radicalismo medioambiental. No obstante, ha indicado que ya no es el momento del radicalismo, sino de “integrar la educación ambiental en las políticas públicas”.

Por su parte, la directora general de Sostenibilidad, María Pilar Gómez, ha destacado la labor llevada a cabo por los premiados, agradeciendo su esfuerzo y motivación. También ha destacado que el 5 de junio es un día en el que muchas entidades y muchos países coinciden en hacer una reflexión, impulsar la conciencia medioambiental y trabajar en proyectos de mejora en ese ámbito.