Javier Moracho: “La QH es la reina del cicloturismo y hay que vivirla, por lo menos, una vez en la vida”

Moracho

por ChainReaction Cycles Quebrantahuesos

Considerado el mejor vallista español de todos los tiempos, el exatleta vuelve este año a la Quebrantahuesos Gran Fondo para disfrutar del cicloturismo en su tierra. El 17 de junio lucirá el dorsal 1342, un pequeño homenaje a su mejor tiempo en los 110 metros vallas (13:42 en 1987).

Falta un mes para la prueba, ¿cómo está y cómo entrena Javier Moracho normalmente?

Empecé a participar en la QH en el año 2000 y, salvo un par de ediciones que no he podido, he intentado estar cada año porque me encanta. Queda un mes y tengo muchas ganas de estar en Sabiñánigo, de estar en la zona expo y de tomar la salida. El entrenamiento va bien: cojo la bicicleta desde enero y hasta la Quebrantahuesos porque en verano hace mucho calor y suelo cambiarlo por salir a correr a primera hora, que hace mejor temperatura. Dependo mucho del trabajo, de los viajes…suelo ser un poco irregular, pero intento los dos últimos meses ser más constante y salir en bicicleta todo lo que puedo.

Ya ha participado otras veces en la QH. ¿Qué es lo que más le gusta de la prueba?

El recorrido es fantástico. Pero sobre todo me encanta el ambiente: el día anterior, el viernes, hay que estar. Me gusta llegar el viernes con tiempo, comer en Sabiñánigo y por la tarde pasearme por la feria, saludar a la gente conocida, a los veteranos. La QH es la reina del cicloturismo y hay que vivirla, por lo menos, una vez en la vida. Y hay que vivirla no sólo durante la prueba, sino todo el fin de semana.

Y como buen vallista, ¿cuál es el peor obstáculo del recorrido?

Los 4 puertos son duros: Somport se pasa bien porque aún vas fresco. El Marie Blanque: he aprendido que es cuestión de dosificarse. El Portalet marca las diferencias porque es un puerto muy largo y, como te pases de ritmo, es donde lo sufres, sobre todo al llegar a Hoz de Jaca. En Hoz parece que ya terminas, pero te quedan largas rectas y hay que terminar. Yo hice un cambio muy grande: de correr 110 metros vallas en 13 segundos a estar 6 o7 horas sobre la bici. He aprendido a dosificarme en esa distancia. El primer año que la hice fui con miedo, dormí mal la noche anterior… ¡Ni en un Mundial ni en unos Juegos Olímpicos pasé tantos nervios! Sobre todo por miedo a lo desconocido. Ahora ya lo conozco y lo único que pido es llegar entrenado.

En la QH siempre lleva el dorsal 1342. ¿Qué significado tiene?

Yo, en mi carrera deportiva, batí 20 récords de España, entre pista cubierta y aire libre, y este fue el último que hice en 1987. Fue un detalle por parte de la Quebrantahuesos darme cada año que participo este número de dorsal. Lo agradezco mucho y me hace mucha ilusión.

Y hablando de tiempo, ¿tiene algún objetivo para el 17 de junio?

Desde hace unos años sólo pienso en pasármelo bien. Tengo un amigo que me ha pedido si le podía hacer de gregario para conseguir su objetivo. Mi mejor tiempo es 06:12, pero ahora ya hace años que me saqué el cronómetro. Creo que es otro tipo de prueba, prefiero compartirla con amigos, familiares. Son muchas horas y prefiero disfrutarla.

Como oscense y aragonés, ¿cómo cree que ayuda la QH en la promoción de la provincia?

Recientemente el Gobierno de Aragón ha proclamado la Quebrantahuesos y Treparriscos como actividades de interés turístico de Aragón. Creo que la QH es muy importante, ¡igual que el Zaragoza cuando estaba en Primera! Son los dos estandartes de la zona. Crea riqueza, da imagen del paisaje y fomenta el turismo porque muchas personas se desplazan hasta la zona. Para el desarrollo y los negocios es muy importante. Espero que sigan apoyándola como están haciendo desde la Diputación de Huesca y el Gobierno de Aragón. Yo, de todos modos, quiero destacar el trabajo que hacen todos los voluntarios que, de una forma anónima y altruista, cada edición están antes, durante y después, realizando un trabajo impecable para que todos los participantes y acompañantes podamos disfrutar de esta gran fiesta de la bicicleta y del deporte.

Como deportista, profesor y licenciado en Educación Física, ¿qué consejo daría a los que se estrenan?

¡Que se lo tomen con tranquilidad! Ahora hay muchas pruebas de resistencia: maratones, ultramaratones, Ironman… Estas pruebas a veces tienen participantes que no han sido deportistas profesionales o que no han llevado una vida totalmente sana en años anteriores. Esto puede tener riesgo, por lo que hay que hacerse un chequeo médico, hay que conocerse y seguir unas pautas que te marquen profesionales. Es un esfuerzo muy grande y puede haber lesiones musculares, articulares y cardiovasculares. Al final, hacemos algo por salud y se puede convertir en algo perjudicial, por eso es importante el grado de entrenamiento y también la capacidad de cada uno. Cada uno tiene una genética y debe conocerse y dejarse guiar por los profesionales.

Es también Director de Relaciones Públicas de la Vuelta a España. ¿Qué significa para los cicloturistas pasar por puertos y paisajes míticos del Tour de Francia y de la Vuelta a España?

¡El ciclismo es muy grande! La Vuelta a España se ve en 190 países de los cinco continentes. El Clásico Barça-Real Madrid se ve en 180 países. ¡La Vuelta está 10 países por encima! Eso demuestra el gran seguimiento de este deporte, que además se ha internacionalizado mucho en otros países y continentes. El año pasado, la Vuelta 2016, tuvo como etapa clave el tramo de Formigal, por donde pasa la Treparriscos. Fue una etapa preciosa y es lo bonito del ciclismo: unir a los profesionales con los aficionados es una idea magnífica. La belleza del paisaje que tenemos en Aragón es impresionante: yo muchos fines de semana que salgo a entrenar por el recorrido veo a muchísimos cicloturistas que siguen esa ruta.

Un último mensaje para esos 11.000 ciclistas que estarán el 17 de junio.

Quedan pocas semanas, así que ¡mucha suerte a todos! Espero que no haya lesiones, ni caídas y que tengamos una jornada feliz con los objetivos de cada uno. ¡Un abrazo a toda la familia ciclista de la Quebrantahuesos!