Orosia Campo (Síndico): “Mi deseo es que el Primer Viernes de Mayo sea Fiesta de Interés Turístico Nacional”

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Orosia Campo, Síndico del Primer Viernes de Mayo 2017. (FOTO: Rebeca Ruiz)

por Rebeca Ruiz

Orosia Campo (concejala de Chunta Aragonesista en el Ayuntamiento de Jaca desde hace tres años) será el Síndico del Primer Viernes de Mayo 2017. El Síndico es el máximo representante de los jacetanos; es la persona que, en nombre de Jaca, porta la bandera de la ciudad el Primer Viernes de Mayo. Cada año, desde hace 17, esta figura es desempeñada, por turnos, por los grupos políticos que forman parte de la Corporación Municipal.

Hoy, a punto de representar al personaje más importante de la ciudad, tiene muy clara una cosa: “Mi mayor deseo es que el Primer Viernes de Mayo sea considerado Fiesta de Interés Turístico Nacional”, explica.

“Creo que nos lo merecemos, que Jaca se lo merece y que los jacetanos así lo han demostrado con su presencia y su participación; hemos visto cómo los jóvenes traen amigos; al año siguiente, vuelven éstos vuelven con más amigos, y desde aquí les pediría que lo siguieran haciendo, porque es la forma de que su ciudad logre el reconocimiento de esta celebración como Fiesta de Interés Turístico Nacional”, señala, con el deseo de que “todos se lo pasen bien, que disfruten y los más pequeños, los que empiezan a conocer la fiesta, que se diviertan, pero sin alcohol”. “El Viernes de Mayo hay que celebrarlo con los cinco sentidos, y el alcohol, te los quita”, advierte la Síndico.

Orosia tiene 56 años y trabaja como auxiliar de enfermería en el Hospital de Jaca desde hace 28 y, aunque nacida en Zaragoza, su abuelo, Benito Campo, un jacetano de pro, le inculcó el amor por esta tierra desde bien pequeña (a ella y a sus ocho hermanos). De hecho, su nombre se lo debe a él. Fue él quien insistió en poner a su nieta el nombre de la patrona de Jaca que hoy Orosia lleva con gran orgullo, aunque de pequeña no le hacía tanta gracia, sobre todo por el hecho de que era muy desconocido en Zaragoza y daba lugar a confusiones. Tuvo que ser el abuelo el que explicara a aquella niña la importancia de su nombre, contándole la leyenda y el simbolismo de Santa Orosia y su significado: rosa de oro, algo que hoy recuerda de una forma entrañable y con mucho cariño. Así, Orosia ponía, años después, el mismo nombre a su hija. “Era un jacetano de los pies a la cabeza”, recuerda, con cierta emoción, la persona que representará este año a la ciudad en los actos en torno al Primer Viernes de Mayo.

Benito Campo era una persona muy implicada en los asuntos municipales de la ciudad. Por ejemplo, fue él quien adquirió la vidriera que hoy adorna la escalera que sube al Salón de Ciento del Ayuntamiento jaqués, siendo alcalde Armando Abadía. Por todo ello, es inevitable recordar el nombre en un momento como éste. “Sentimentalmente, tiene un peso muy importante”, reconoce Orosia. “Estaría muy emocionado si supiera que un nieto suyo es el Síndico del Primer Viernes de Mayo; le habría hecho mucha ilusión”.

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Orosia Campo, en un momento de la entrevista. (FOTO: Rebeca Ruiz)

Orosia Campo se define como “una persona corriente y tímida, a la que no le gusta el protagonismo”, aunque se siente muy orgullosa de que “se me haya dado la oportunidad de poder ser Síndico”. “Tengo genio, pero me lo sé guardar”, reconoce. Es una mujer respetuosa, calmada, amante de su trabajo y una incondicional de la literatura y, particularmente, de la poesía. Guarda en la memoria muy buenos momentos de su niñez en los lugares más emblemáticos de Jaca, como los glacis de la Ciudadela o en el Paseo. “Recuerdo cómo, con mi abuela y mi madre, cogíamos todos los hermanos el autobús de línea, que entonces iba por la carretera de Oroel, llegábamos caminando hasta el Parador, y pasábamos allí todo el día, con un bolsón enorme lleno de bocadillos y otro bolsón enorme lleno de chaquetas”. Son remembranzas que hacen, si cabe, más especial el momento del Primer Viernes de Mayo de este año para Orosia.

La primera vez que Orosia Campo vivió la fiesta del Primer Viernes de Mayo fue en el año 1980. “Me acuerdo perfectamente, me gustó muchísimo”, dice. Tales fueron las sensaciones, que después se casaría en Santa Cruz de la Serós vestida con un traje medieval del Primer Viernes de Mayo. En aquel momento, recuerda, “me llamó mucho la atención el brillo en los ojos de la gente en el momento de cantar el himno, sintiéndolo desde dentro”.

Hoy, Orosia Campo ya está preparada “para cantar el himno, para portar la bandera de la ciudad y para representar a todos los jacetanos”, señala, orgullosa del papel que le ha tocado representar.