Una placa en el Ayuntamiento de Jaca recordará a los republicanos represaliados

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Un momento del pleno celebrado ayer.

por Rebeca Ruiz

El pleno del Ayuntamiento de Jaca aprobaba este miércoles por unanimidad una moción presentada por el Grupo Municipal Socialista por la restitución de la memoria de alcaldes, concejales y empleados municipales que fueron represaliados por las tropas franquistas en 1936. Así, el acuerdo plenario conlleva “colocar una placa en la entrada de este Ayuntamiento en reconocimiento a la memoria” de ediles y empleados municipales “que murieron por defender los valores constitucionales y democráticos”.

La moción aprobada tenía como objeto “reconocer públicamente y restaurar la memoria del primer alcalde republicano, Julio Turrau Calvo, como de los concejales Antonio Pano, Alfonso Iguácel, Antonio Pueyo Gil, Mauricio Mansilla, Ignacio Bueno Ferrer, Alfonso Rodríguez y Fernando Oliván Taberner, además de los empleados municipales Benito Bescós Rabal, Antonio Salinas Pérez y Mariano Sánchez Oliván, que fueron asesinados sin juicio previo, solamente por defender el orden constitucional, la libertad y la justicia social”.

Además, la moción aprobada por el pleno busca “reconocer y restaurar la memoria del alcalde constitucional Julián Mur Villacampa, que falleció en el frente de Gavín, y cuyo cuerpo fue transportado a Jaca y arrojado en la puerta de este Ayuntamiento para ser ultrajado y vilipendiado, solamente por el hecho de haber sido alcalde de esta ciudad”.

José Domínguez, en representación  del  Círculo Republicano, intervenía señalando que “con este acto, el Ayuntamiento de Jaca recupera la dignidad perdida”. Domínguez  ha recordado los hechos que acontecieron a partir de julio de 1936, donde fueron asesinados empleados municipales y concejales del Ayuntamiento de Jaca, y donde se dejó el cadáver de Julián Mur en la calle durante horas sin que nadie fuera capaz ni de retirarlo. Momento “en el que el Ayuntamiento de Jaca perdió la dignidad”, ha dicho, Domínguez, que no había sido recuperada hasta ahora, 81 años después.

El documento señala que, aunque en Aragón todavía no existe una ley de reconocimiento y reparación hacia las víctimas de represión del golpe militar de 1936 “que colme un vacío de justicia, consolide valores y enseñanzas para la sociedad actual y exija de las administraciones públicas una defensa de la memoria y la dignidad de estas personas”, “es necesaria una apuesta pública por la recuperación de esa memoria democrática”.

Asimismo, la moción aprobada este miércoles recuerda que “el Ayuntamiento de Jaca logró superar las diferencias políticas y aprobar por unanimidad el reconocimiento a las víctimas de la represión desde 1936, con el monumento erigido en el Cementerio Municipal”.

(Fotografías cedidas por el Círculo Republicano de Jaca)