El protagonismo de Navasa inaugura un año cargado de proyectos en el Museo Diocesano

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Inma Piedrafita y Belén Luque, junto al fragmento de la iglesia de Navasa que se muestra por primera vez en el Museo Diocesano de Jaca. (Foto: Rebeca Ruiz)

por Rebeca Ruiz

La presentación de parte de los murales de la iglesia de Navasa, recientemente restaurados por Inma Piedrafita, inaugura en el Museo Diocesano de Jaca un año cargado de proyectos. Belén Luque, directora del museo, mostraba su satisfacción por la acogida que recibía la jornada de puertas abiertas organizada para celebrar el séptimo aniversario de la renovación del MDJ. Una jornada en la que numerosos jacetanos y turistas aprovechaban para conocer o volver a visitar las distintas salas, y en la que se mostraba, por primera vez, esta obra.

El Museo se inauguró oficialmente en 1970. En 2003 se cerró para la rehabilitación y, en 2010, volvió a abrir sus puertas. Luque hacía balance de estos siete años: “Estamos muy contentos, se ha trabajado mucho, pero es verdad que la respuesta del público ha sido muy buena”, explicaba la directora del museo, haciendo referencia a las 180.000 personas que han pasado por las instalaciones durante este tiempo.

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El MDJ celebraba este jueves el aniversario de su reapertura con una jornada de puertas abiertas. (Foto: Rebeca Ruiz)

La celebración servía para inaugurar el calendario de actividades que se van a desarrollar, durante los próximos meses, en el Museo Diocesano de Jaca: “2017 va a ser el año de Navasa; hoy presentamos uno de los fragmentos pertenecientes a los fondos del  museo”, señala Luque, a lo que añade que fue posible la restauración y limpieza de tres de esos fragmentos que formaban parte de las reservas de MDJ gracias a una subvención del Ayuntamiento jaqués. Así, la directora recuerda que en 2010 se expuso el fragmento más conocido de las pinturas de Navasa, que es el de La Huída a Egipto y la Adoración de los Reyes Magos, si bien aún existían otros cuya recuperación había que acometer. “El Ayuntamiento de Jaca entendió la necesidad de ese trabajo para la consolidación y nos concedió una subvención para poder restaurar esas piezas”. Por eso, y motivado por el hecho de que son piezas de un gran tamaño, este jueves se presentaba otro de los fragmentos. El MDJ se ha marcado, como objetivo para 2017, exponer el conjunto entero de las pinturas de Navasa. “No todas las partes se conservan igual de bien, pero sí que se podrá tener una idea de cómo fue en origen el ábside de la iglesia de Navasa”.

Otro de los próximos proyectos para este año está relacionado con el Taller de Pintura al Fresco para Adultos, que también se centrará en Navasa. Se han iniciado conversaciones para poder realizar las sesiones en el mismo pueblo, que estarán respaldadas con conferencias sobre la importancia del patrimonio de Navasa.

También se están organizando los Cursos de Verano de la Universidad de Zaragoza, plenamente consolidados, y la Jornada de Románico, que este año estará centrada en las curiosidades de la Catedral de Jaca. “Parece que de la Catedral ya se ha dicho todo, pero no es así”, explica Belén Luque, a lo que añade que sobre este monumento siguen trabajando investigadores como el catedrático de la Universidad Complutense Javier Martínez de Aguirre o David Simon. “La jornada de este año va a ser muy interesante, porque vamos a conocer detalles que normalmente pasan desapercibidos”, anuncia. Además, se está organizado ya el Día de los Museos (18 de mayo), con actividades dirigidas al público infantil.

Luque asegura que “el trabajo en el museo es un trabajo maravilloso; permite hacer miles de cosas, y sobre todo, con el apoyo con el que contamos siempre, con investigadores como los citados o Domingo Buesa, Antonio García Omedes… que siempre nos están respaldando, lo que te permite poder desarrollar actividades que, de otra forma, resultaría complicado”.

La dirección del Museo Diocesano muestra una gran satisfacción ante la evolución que se ha experimentado durante los últimos años: “Cuando reabrimos en 2010, el museo ya era conocido para especialistas en románico y arte medieval; ellos eran conscientes de que la colección de arte medieval de este museo es una de las mejores del mundo… Pero nosotros queríamos que la gente de aquí también nos lo creyéramos”. Se trataba de lograr que el público más cercano fuera consciente de la importancia del museo, “que es una riqueza nuestra, porque al final, una parte importantísima de las piezas que custodiamos aquí es también parte de la historia de la Diócesis de Jaca”.

Y es que hay que tener en cuenta que la colección del Museo Diocesano de Jaca, en gran medida, ha sido rescatada de situaciones en las que su conservación no hubiera sido posible, debido en gran parte al abandono y la despoblación que durante décadas ha sufrido el mundo rural. “La gente no es consciente de la ilusión que nos hace que entiendan que nuestra labor es, simplemente, custodiar las piezas, conservarlas, restaurarlas y darlas a conocer”, explica Luque, a lo que añade que “nuestra mayor satisfacción es cuando alguien viene a visitar el museo y luego nos pregunta” cómo se llega a los lugares de origen de las piezas. La directora opina que “entre todos debemos reivindicar que este museo ocupe el lugar que se merece”, y alude al hecho de que, junto al Museo de Arte de Cataluña, son los dos mejores museos de pintura mural del mundo.

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Claustro de la Catedral de Jaca. (Foto: Rebeca Ruiz)

El MDJ tiene cerca de 200 piezas expuestas (aunque es difícil hacerse una idea de lo que esto significa porque hay veces que una sala entera está catalogada como una única pieza). El gran inconveniente del museo es el espacio: “La ubicación es maravillosa, porque está dentro de la Catedral, en las dependencias y el claustro, y eso hace que el museo sea importante por el contenido, pero también por el continente, pero nos obliga a tener que hacer proceso de rotación de piezas”. Además, se trata de un museo vivo, con incorporaciones continuas, y en relación directa con particulares y asociaciones que colaboran con la conservación del patrimonio de los rincones más recónditos de la comarca.

“La tarea de los museos es la conservación, pero no tendría ningún sentido sin la difusión y sin la población”, concluye la directora del Museo Diocesano de Jaca.