‘Ciudadela’, ‘Oroel’ y ‘Peter’ enseñarán a los escolares a respetar y proteger a los ciervos del Castillo de San Pedro

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Fondevila, Ruiz, Banzo y Barón, durante la presentación de la Ciudadela.

por Rebeca Ruiz

Ciudadela, Oroel y Peter son los tres cervatillos que protagonizan el proyecto Ecociudadela, que el Castillo de San Pedro pondrá en marcha a partir de febrero de 2017 y que permitirá el acercamiento de los escolares jacetanos a los ciervos de la Ciudadela, dentro de un proyecto piloto que después se abrirá al resto de los visitantes.

El director del Castillo de San Pedro, Joaquin Ruiz (acompañado de Javier Fondevila, responsable de la seguridad y el mantenimiento de la Ciudadela de Jaca y una de las personas que mejor conoce a los ciervos de Castillo de San Pedro; y Roberto Banzo y Erika Barón, de Asceal) presentaba el proyecto como un programa para convertir a los más pequeños en “defensores de la naturaleza”, además de ser una respuesta a “la necesidad de completar la oferta turística de la Ciudadela de Jaca, que ya cuenta con el valor intrínseco de tratarse de un castillo del siglo XVI” y unos recursos museísticos “que cada día van mejorando”. Asceal es una asociación sin ánimo de lucro que desarrolla programas de Educación Ambiental en toda la comunidad de Aragón, y es la responsable de que el próximo año se pueda disfrutar de este proyecto único en la región.

Banzo explicaba que esta acción puesta en marcha por la Ciudadela permitirá “interaccionar a los niños con los ciervos, concienciando desde la infancia del respeto a los seres vivos e intentando crear defensores de la naturaleza”, ya que esta sensibilidad que pueden generar los niños hacia los animales después se traslada más fácilmente a los adultos a través de los vínculos familiares.

Así, ha sido en la granja escuela de Asceal en Huesca donde se ha trabajado la impronta humana en estos tres cervatillos, a los que, desde que nacieron, se les ha alimentado con biberón y se ha fomentado su contacto con las personas. Ciudadela, Oroel y Peter nacieron entre mayo y junio de este año, y serán los encargados de recibir a los primeros grupos de escolares que participen en la iniciativa, abierta, de momento, a los escolares de entre 3 y 15 años de los colegios de La Jacetania y el Alto Gállego, según explicaba Ruiz.

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La cervatilla ‘Ciudadela’ es la protagonista de la campaña de difusión del proyecto.

El planteamiento inicial de estas visitas será la participación en un taller de educación ambiental, para seguir una ruta por los fosos de la Ciudadela que permita un acercamiento y, por lo tanto, un mayor conocimiento de la manada de ciervos que vive en los fosos de la Ciudadela en régimen de semilibertad. Una actividad estudiada para que no afecte a la rutina de los ciervos: “Las actividades propuestas estarán en todo momento guiadas y controladas por el equipo de naturalistas de Asceal, que por su amplia experiencia tanto en el manejo de los animales como de la realización de actividades de personas con animales, en todo momento toda la actividad ofrecerá todas las garantías de seguridad para los participantes y sin ningún tipo de repercusión negativa para los animales”, explican los responsables del proyecto. Conoce a los habitantes de la Ciudadela, que vincula la actividad con los animales a la visita al edificio, e Inmersión con los ciervos, para un grupo máximo de 15 personas, son las dos propuestas planteadas, para las que se requiere cita previa y que, en principio, se realizarán durante uno o dos días a la semana hasta julio.

Una de las razones más importantes  que han impulsado este proyecto pionero es la protección de los ciervos, ya que cada dos años, aproximadamente, un ejemplar muere como consecuencia de la ingestión de plásticos y desperdicios, que llegan a los fosos por comportamientos incívicos o simplemente arrastrados por el viento. Este hecho fue el causante de la muerte de Manolo, uno de los ejemplares más emblemáticos de la Ciudadela, cuyo fallecimiento corrió como la pólvora por las redes sociales. Tambiénal realizar la necropsia a una hembra fallecida por otra causa recientemente se encontraron plásticos en su estómago. Por eso, paralelamente al programa ambiental, desde la Ciudadela se va a intentar implantar alguna otra medida más disuasoria que un cartel para evitar que lleguen plásticos y basura a los fosos que terminan en los estómagos de los animales, aunque es un asunto complicado debido a que se trata de un monumento reconocido BIC, por lo que cualquier actuación en su entorno está muy limitada.

Los ciervos llegaron a la Ciudadela en 1974. Entonces eran dos hembras y un macho. Desde ese momento, se han realizado cambios con otros lugares para que no proliferara la endogamia, y hoy la manada de Jaca cuenta con cuatro sangres diferentes. Actualmente, 26 ciervos viven en la Ciudadela, justo en el límite de los autorizados como espacio zoológico. Durante el último año nacieron 5 crías, de las cuales sobrevivieron tres. La esperanza de vida de estos animales ronda los 20 años, y actualmente, la más vieja de Jaca es una hembra de 16 años, explicaba Fondevilla.

Por esta razón, y teniendo en cuenta que el recinto está al límite de su capacidad, cada vez que vayan naciendo nuevas crías hay que buscar un nuevo alojamiento a otros ejemplares, una tarea nada sencilla debido a las dificultades en los traslados y al hecho de que es muy difícil encontrar recintos adecuados para estos ciervos.