Nace Ecociudadela, un programa ambiental que permitirá el contacto con los ciervos del Castillo de San Pedro

ecociudadela2-reducidaEl Consorcio de San Pedro y la Asociación Ecuestre del Altoaragón (Asceal), especializada en terapias asistidas con animales, firmarán el próximo jueves un acuerdo de colaboración para el desarrollo de un programa de educación ambiental en la Ciudadela de Jaca que permitirá que a partir 2017, colegios, institutos, familias y visitantes en general puedan entrar en contacto con la manada de ciervos que viven en el foso del castillo.

La Ciudadela de Jaca y Asceal trabajan desde hace meses con varios cervatillos con los que se ha trabajado la impronta humana desde su nacimiento. Alimentados con biberón y acostumbrados a las personas, el objetivo es que la relación que mantienen con sus cuidadores pueda extenderse a los escolares y visitantes que participen en el proyecto y estos disfruten de una experiencia vital única, como es la inmersión en un grupo de animales en semi-libertad. Niños y mayores podrán interactuar con los ciervos, darles de comer, observarlos en primera línea o incluso conocerlos individualmente.

Ecociudadela1 reducida“El objetivo es vincular afectivamente a los participantes con los ciervos para que los consideren amigos a los que hay que proteger. Trataremos de formar a pequeños y mayores como defensores de los animales y de su entorno, resume el director del consorcio del Castillo de San Pedro, el coronel Joaquín Ruiz. “Si conseguimos que los niños se conviertan en nuestros aliados, no solo conseguiremos el respeto a los ciervos de la Ciudadela, sino que también se formarán desde la infancia en unas conductas cívicas que ayudarán a la conservación de nuestros hábitats, tanto urbanos, como silvestres”, explican desde Asceal.

El Castillo de San Pedro es un “pulmón ambiental” de la ciudad y el proyecto de Ecociudadela pretende que el monumento no sÓlo sea considerado un patrimonio histórico, arquitectónico y museístico inigualables, sino también como un importante espacio verde que se desarrolla de forma sostenible. Por ello el proyecto no se detendrá en el programa de educación ambiental descrito, sino que buscará otras vías para profundizar en el concepto.

 Antecedentes y objetivos

 Desde hace un tiempo se observa que el entorno de la Ciudadela y su foso son objeto de acciones que afectan a la imagen del monumento y a la salud de sus ciervos. El abandono de restos de basura, sobre todo plásticos, afea el entorno y pueden causar graves problemas de salud a los animales, que los ingieren en busca de sal. Los ciervos no son capaces de digerirlos y los plásticos se acumulan en su rumen, causándoles heridas, enfermedades o incluso la muerte, como se ha comprobado con algunos ejemplares tras la necropsia practicada. “Probablemente es falta de empatía o desconocimiento”, asume el coronel Ruiz, “y queremos que todos, jóvenes y no tan jóvenes, sean conscientes de lo que ocurre”.

Por ello, al margen del aliciente turístico, el programa de educación ambiental que bajo el epígrafe de Ecociudadela se desarrollará con Asceal, busca también “crear un vínculo presente y futuro entre los participantes, los animales y el entorno”, explica Asceal. Para Ruiz, el objetivo “es formar defensores del monumento y de los animales que lo habitan, que son una seña de identidad de la Ciudadela y de la ciudad de Jaca”.

Cervatillos reducidaAsceal es una asociación sin ánimo de lucro que desarrolla programas de educación ambiental en todo Aragón y dispone de un centro en la capital oscense que ha sido declarado Centro de Interés Público por el Ayuntamiento de Huesca. En esta Granja Escuela de 35 hectáreas situada a 2 kilómetros de la capital altoaragonesa, Asceal desarrolla programas educativos, terapéuticos, de recuperación de especies, formativos y de investigación gracias a convenios con el Gobierno de Aragón, la Universidad de Zaragoza y la Universidad de Lleida, entre otras. Asceal cuenta con un equipo humano de naturalistas especialistas en educación ambiental con gran reconocimiento social y de instituciones públicas y privadas.

La presencia de ciervos en los fosos del Castillo de San Pedro de Jaca se remonta a 1974, tras la cesión de un macho y dos hembras por parte de una reserva de Puerta de Hierro de Madrid, gracias a la colaboración y las gestiones de la comandancia militar de Jaca y el Icona. El objetivo que se pretendía era “adornar los fosos y generar un disfrute a los habitantes y visitantes de la ciudad”. En la actualidad hay 26 ejemplares, entre machos, hembras y crías, una población inscrita como núcleo zoológico autorizado por el Gobierno de Aragón.